Anna Paparella

La escritora

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Anna Paparella pintura al aleo

Biografía

“Sólo quien no excluya nada de su existencia, ni lo que sea enigmático y misterioso, logrará sentir hondamente sus relaciones con otro ser como algo vivo, y sólo él estará en condiciones de apurar por sí mismo su propia vida.” Rainer Maria Rilke​
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Estas palabras del poeta alemán describen perfectamente a la poetiza y artista Anna Paparella, quien habita en cada palabra que deposita en sus libros, con la sutiliza que solo quien ha visto a la soledad a la cara podría describir, porque ver la verdad de lo humano se convierte en estar casi ante una nada, un vacío siempre futuro como lo afirmaba el filósofo francés Jean-Paul Sartre.

De descendencia italiana, la familia de nuestra escritora se ve obligada por las circunstancias a emprender nuevos horizontes, en busca de un mejor futuro. La pequeña escritora solo cuenta con 2 años de edad, todavía no sabe lo que ha de vivir, es atendida, amada y cuidada por sus seres queridos. Desconociendo, tal vez, su pasión por el saber y la sensibilidad. El choque cultural que la acogía fue abrupto, toda una niña que comprendía el mundo desde un lenguaje materno que debía empezar a abandonar, para entregarse a unas palabras que otrora no eran más que ruidos sin sentido, articulación mecánica de cuerdas vocales. Este aspecto que le hizo ser muy especial, separada por los demás, desarrollo una sensibilidad poética que se manifestó desde temprana edad.

A los trece años se pregunta por la extraña relación con los otros, sin escatimar en el conocimiento de su propia familia y de todo el mundo circundante que se le revelaba caótico, adornado de escorzos abrumadores, presentes y distantes al tiempo. Este sentimiento le hace escribir en primera instancia para comprender ese caos que le parece la vida cotidiana. Desde entonces, ese otear temprano al mundo de la poesía le ha llevado a crecer y a constituirse en la escritora que es.

Sus influencias literarias se entrelazan con su aguda capacidad de sentir y expresar lo que siente, sin caer por ello en textos melifluos y carentes de sentido, ya que es enemiga confesada de la ignorancia dañina, aquella que trunca los sueños de los hombres y estropea el amplio manantial de posibilidades que es la existencia humana. Para Anna Paparella la realidad debe ser vivida con una sensibilidad más elevada que la que se tiene en la cotidianidad, es un llamado romántico, así como los primeros poetas del Romanticismo clamaban por un mundo poético, recordemos solo las ideas de Friedrich Schelling y Novalis, el primero cuestionaba la primacía de la eternidad ante la temporalidad, afirmando que la eternidad podría bien ser una cárcel sin salida, siendo esta salida misma la ventaja de ser temporales y la poesía, nuestra porción de edén en este valle de experiencias que es el mundo. El segundo, Novalis, joven talentoso y ultra sensible, amante de la noche y la melancolía, mandaba a romantizar el mundo, a ver lo infinito en lo finito, a ver en lo particular lo universal, a soñar con todo el ímpetu posible, eso es ser romántico. Este mismo sentimiento lo encontramos en Anna Paparella, escritora de relatos breves, cordial y siempre interesante, la cual lucha contra la falta de interés por la cultura, es decir, su búsqueda es en palabras de Sartre, una responsabilidad. Ella sabe que la gloria se funda siempre en un error, como lo afirmara el pensador francés en uno de sus textos más importantes sobre literatura, por eso se entrega en sus textos de manera sincera, no quiere engañar, parlotear en asuntos sin importancia, simplemente quiere llegar directo al corazón de sus lectores, encontrarse con ellos en la inmaterialidad del sentir humano.

Ahora la soledad se encuentra filtrada en sus escritos, como una compañera, una hermana creadora que no maltrata los instantes, sino que da un todo azul y sereno, el cual es necesario para observar el fluir del tiempo vivido de manera adecuada.

Ser escritor es un estilo de vida, las cosas se ven con otros ojos, un poco más sensibles, más pendientes de los detalles que escapan normalmente. Además de la literatura, se ha interesado por el cine en su amplia gama de directores. Es así que el cine de Andrei Tarkovski le llama la atención, ve en sus películas la manifestación de la vida misma, esos momentos de la cotidianidad que no son tematizados, aparecen en sus películas con la narrativa visual y poética que solo alguien como él podría haber hecho. Así mismo, las películas de Alexander Sokurov, un cine lleno de poesía, filosofía y literatura en cada toma, en paneos ontológicos que definen su cine como un arte del espíritu universal. A su vez, directores como Theo Angelopoulos, Philippe Garrel, Carlos Reygadas, Maurice Pialat, Ingmar Bergman, Lars von Trier, Akira Kurosawa, Paolo Sorrentino, Jean-Luc Godard, entre muchos otros, se han convertido en habitantes de su imaginario artístico.

En la pintura también goza de influencias interesantes, como lo puede ser Caspar David Friedrich, cuya pintura romántica es un espacio en el que recuerda la inmensidad del universo y la silenciosa voz que es cada ser humano.

Por otro lado, es una grafoanalista con mucha experiencia en el área de la grafología, análisis que consiste en determinar la personalidad de alguien con tan solo estudiar su tipo de letra. También es una apasionada por la fotografía y el teatro. A sus 62 años sigue trabajando de manera imparable, sintiendo en ocasiones la misma sensación que la ocupaba en su infancia, un tipo de nostalgía artística por otros tiempos, confiesa despertar en ocasiones con el deseo de ver llegar al cartero para entregarle algunas cartas, quisiera sentir de nuevo la espera de leer algún escrito dirigido a ella, pero sabe que esto no es más que un deseo en este mundo contemporáneo.

Si quieres saber más acerca de sus obras literarias, no dudes en contactarla 
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Árbol y aves
Siempre he escrito para COMPRENDER 
a los otros y el mundo.

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Tango

"Uno busca
se arrastra y desangra
hasta perder la esperanza
y volver a encontrarla
y la vuelvo a perder
y la vuelvo a encontrar
y la vuelvo a perder
y la vuelvo a encontrar"
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